Ámbito RD- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, advirtió este viernes a EE. UU. de que no habrá entendimiento posible ni negociación con «coerción» e indicó que su país está dispuesto al «diálogo», pero en «igualdad» y con «respeto».
Díaz-Canel hizo estas declaraciones en el discurso central del acto de homenaje a los 32 cubanos muertos en la operación militar estadounidense del pasado día 3 que culminó con la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores.
«No hay rendición ni claudicación posible, como tampoco ningún tipo de entendimiento sobre la base de la coerción o la intimidación. Cuba no tiene que hacer ninguna concesión política ni eso jamas estará en una mesa de negociaciones para un entendimiento entre Cuba y Estados Unidos», afirmó.
«Es importante que lo entiendan: siempre estaremos dispuestos al diálogo y al mejoramiento de las relaciones ente los dos países, pero en igualdad de condiciones y sobre la base del respeto mutuo. Así ha sido por más de seis décadas. La historia ahora no será diferente», agregó.
Discurso de Díaz-Canel
El presidente cubano habló ante varios miles de personas congregados en la Tribuna Antiimperialista, junto al malecón habanero, y encabezados por altos cargos del Gobierno y el Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal), pero esta vez sin el expresidente Raúl Castro.
«Cuba no amenaza ni desafía», aseguró Díaz-Canel, quien sin embargo agregó que, de ser agredida, la isla se defendería.
«Si llegáramos a ser agredidos, pelearíamos con fiereza idéntica a las que nos legaron varias generaciones de bravos combatientes cubanos, desde las guerras por la independencia en el siglo XIX, la Sierra Maestra, la clandestinidad, África y hasta Caracas en este siglo XXI», subrayó.
«No van a intimidarnos», aseguró Díaz-Canel. «Sus amenazas de ahora nos recuerdan a las de casi todas las administraciones (estadounidenses) previas controladas por halcones», indicó.
«Tendrían que secuestrar a millones o desaparecer del mapa a este archipiélago», agregó.
Para Díaz-Canel, el ataque contra Venezuela del 3 de enero, que se inició meses antes con una «red de mentiras y difamación», ha abierto «la puerta a una nueva era de barbarie, despojo y neofascismo».
El presidente reconoció que las noticias de la operación militar estadounidense «golpearon duro» al Ejecutivo cubano, que fueron «horas muy amargas» de «indignación e impotencia». Venezuela era el principal aliado político de La Habana y su primer socio comercial.
A su juicio, en estos momentos de amenaza estadounidense, la clave es evitar las divisiones internas: «La unidad es el arma más poderosa», subrayó.
Fuente: EFE

