Ámbito RD- Tras la aprobación definitiva del proyecto de ley de medidas pro-crecimiento económico, simplificación tributaria y mitigación de la crisis internacional, el diputado del opositor partido Fuerza del Pueblo (FP), Tobías Crespo, alertó sobre las incidencias negativas que tendrá para toda la sociedad este paquete de medidas económicas.
Crespo criticó la «prisa» con que la que se conoció el proyecto que llegó a la sede legislativa el pasado viernes.
Asimismo, aseguró que el impacto de estas medidas fiscales no lo sentirá solo los sectores con mayor nivel adquisitivo como explicó el ministro de Hacienda y Economía Magín Díaz, sino toda la sociedad.
El legislador opositor señaló que las grandes empresas serán gravadas transferirán esa carga económica al consumidor final.
«Qué significa esto, que esta reforma que hoy el PRM llamada el anticristo no anticrisis acaba de aprobar va a afectar los precios de todos los productos, va a afectar los alquileres, honorarios, va a reducir las inversiones, los empleados, van a tener menos salarios», subrayó.
De su lado, el diputado también del partido verde Carlos de Pérez, quien durante los debates presentó varias propuestas de modificación y que fueron rechazadas, manifestó que el impacto de esta reforma sobre la población más vulnerable será bastante «grande».
De Pérez explicó que el pliego establece unos gravámenes que afectarán a toda la población y no solo a un sector determinado.
Asimismo, expresó que «lamenté mucho que no se idexara el salario conforme a lo que dice el Código Tributario».
El proyecto anticrisis fue sometido por el Poder Ejecutivo con el objetivo de recaudar recursos adicionales para enfrentar los efectos de la desaceleración económica global y fortalecer las finanzas públicas.
La iniciativa fue aprobada de urgencia por el Congreso Nacional en un proceso que generó fuertes cuestionamientos de los partidos de oposición, que denunciaron la rapidez con la que fue estudiada y conocida en ambas cámaras legislativas.
Según el Gobierno, las medidas buscan garantizar la estabilidad macroeconómica, proteger los programas sociales y mantener el ritmo de inversión pública.
Entre los aspectos más debatidos figuran los cambios en el Impuesto Sobre la Renta para determinados contribuyentes, nuevos gravámenes a premios de lotería y otras disposiciones orientadas a incrementar la recaudación fiscal.
Mientras el oficialismo sostiene que el impacto recaerá principalmente sobre sectores de mayores ingresos, los opositores advierten que los costos terminarán trasladándose a los consumidores mediante aumentos en bienes y servicios.

