
Ámbito RD- La composición de la Cámara de Diputados experimentará una transformación histórica a partir de las elecciones de 2028, cuando por primera vez los ciudadanos acudirán a las urnas para elegir un hemiciclo integrado por 170 legisladores, 20 menos que la matrícula actual.
La reducción en el número de curules quedó establecida en la reforma constitucional proclamada en octubre de 2024, que modificó la estructura de representación de la Cámara Baja y dispuso una disminución progresiva de su matrícula.
Con esta nueva configuración, los partidos políticos tendrán por delante el reto de reorganizar sus estrategias electorales y competir por un número menor de escaños, en un escenario en el que cada curul podría adquirir mayor relevancia para la conformación de las mayorías necesarias para aprobar iniciativas legislativas.
De acuerdo con la nueva distribución, 158 diputados serán escogidos mediante circunscripciones territoriales, mientras que cinco seguirán siendo elegidos a nivel nacional por acumulación de votos, bajo las condiciones establecidas en la Constitución y la legislación electoral.
A estos se sumarán los siete diputados que continuarán representando a la comunidad dominicana residente en el exterior, quienes son escogidos mediante el voto de los dominicanos habilitados para ejercer el sufragio fuera del territorio nacional.
En total, la Cámara de Diputados quedará conformada por 170 representantes a partir del período constitucional que se iniciará después de las elecciones de 2028. Esta reducción representa un cambio significativo respecto a la composición vigente.
Actualmente, la Cámara Baja está integrada por 190 diputados, distribuidos en 178 representantes territoriales, cinco diputados nacionales por acumulación de votos y siete parlamentarios de ultramar.
La modificación constitucional que establece la eliminación de 20 escaños en comparación con la matrícula actual, obligará a redefinir la representación política de distintas demarcaciones y a ajustar las fórmulas de distribución de las candidaturas.
El nuevo modelo también tendrá implicaciones directas para los partidos políticos, que deberán diseñar sus boletas electorales tomando en cuenta una cantidad menor de posiciones disponibles.
Esto podría intensificar la competencia interna por las candidaturas y aumentar la disputa por los escaños en aquellas circunscripciones donde tradicionalmente existe una mayor concentración de electores.
La reducción de la matrícula legislativa fue uno de los cambios introducidos en la reforma constitucional de 2024, impulsada con el propósito de modificar aspectos fundamentales de la organización del Estado y establecer nuevas reglas para la representación congresual.
De esta manera, las elecciones de 2028 marcarán un antes y un después en la historia del Poder Legislativo , al ser la primera ocasión en que la ciudadanía elegirá una Cámara de Diputados con una matrícula de 170 integrantes.
Mientras se acerca el próximo proceso electoral, los partidos políticos comienzan a prepararse para una contienda que tendrá como particularidad la existencia de 20 curules menos en la ala congresual, una reducción que podría modificar el mapa de fuerzas políticas y la correlación de mayorías dentro del Congreso Nacional.
El nuevo escenario plantea, además, interrogantes sobre cómo quedará distribuida la representación territorial y qué organizaciones políticas serán capaces de capitalizar la nueva configuración electoral para obtener una mayor presencia en la Cámara de Diputados.
Con las elecciones venideras, la República Dominicana estrenará así una nueva composición de su Cámara Baja, resultado de la reforma constitucional de 2024 y de la decisión de reducir el número de legisladores, en un cambio que marcará el rumbo de la representación política nacional durante los próximos años.
¿Cuáles serían las demarcaciones que perderían representación en la Cámara de Diputados?
Cuando se aplique la reducción de diputados, un total de 11 demarcaciones perderían representación en la Cámara Baja, de acuerdo con un cálculo preliminar basado en la redistribución de los 158 escaños de elección territorial.
La provincia de Santo Domingo sería la más impactada al pasar de 43 a 33 parlamentarios, con una reducción de 10 curules. También perderían un escaño el Distrito Nacional, Santiago, San Cristóbal, Puerto Plata, San Pedro de Macorís, La Altagracia, Azua, Sánchez Ramírez, Valverde y María Trinidad Sánchez.
Según la proyección, ninguna provincia aumentaría su representación, mientras que el resto de las demarcaciones mantendría la cantidad actual de diputados, incluidas las 12 provincias que ya cuentan con el mínimo constitucional de dos legisladores.
Sin embargo, se precisa que esta distribución es un cálculo preliminar y que la composición oficial y definitiva de la Cámara de Diputados para las elecciones de 2028 será determinada por la Junta Central Electoral (JCE), conforme a los criterios establecidos por la Constitución y la legislación electoral.
