Ámbito RD- De la Mano de Dios de Maradona a la zurda prodigiosa de Messi, Argentina abraza este lunes a sus dos mitos futbolísticos al coincidir el duelo mundialista ante Austria con el 40 aniversario de la hazaña más recordada del Pelusa frente a Inglaterra.
El 22 de junio de 1986, Diego Maradona se hizo con un lugar eterno en el olimpo del fútbol y en el corazón de los argentinos al marcarle dos tantos de antología a Inglaterra en el Mundial de México, conocidos como la Mano de Dios y el Gol del Siglo.
Argentina eliminó a Inglaterra por 2-1 en un duelo de cuartos de final de alta tensión, con el telón de fondo de la guerra que ambos países habían librado cuatro años antes por las islas Malvinas.
En el primero de sus goles en el estadio Azteca, Maradona se elevó en el área inglesa para cabecear un despeje de Steve Hodge pero, ante la salida del arquero Peter Shilton, el menudo atacante se adelantó con picardía y empujó la pelota con el puño sin que el árbitro se percatara de la trampa.
«Un poco con la cabeza de Maradona y un poco con la mano de Dios», fue como describió la jugada el genio argentino.
Transcurridos cuatro minutos del más célebre engaño, Maradona se inventó probablemente el mejor gol de todos los tiempos.
El Diez tomó la pelota en su propio campo y fue burlando hasta cuatro jugadores ingleses en una carrera vertiginosa hasta el área de Shilton, al que también dribló para culminar la maravilla que la FIFA reconoció como el Gol del Siglo.
El recital de Maradona, para muchos argentinos un acto de justicia tras la derrota en las Malvinas, permanece vivo en la memoria del país como el propio autor explicó al cumplirse el 30 aniversario.
«Nos dimos cuenta que habíamos hecho algo histórico para las madres que perdieron sus hijos en Malvinas y para el pueblo argentino», dijo entonces Maradona, que en 1986 levantó su único trofeo de la Copa del Mundo.

Recuerdo vivo
El recuerdo de la hazaña de Maradona, fallecido en 2020 por un paro cardiorrespiratorio a los 60 años, estará presente en la selección argentina que enfrentará el lunes a Austria en su segundo partido del Mundial 2026.
Un día antes, Lionel Scaloni rescató su memoria personal del Gol del Siglo cuando atendía a la prensa en el At&T Stadium de Arlington, a las afueras de Dallas.
«Creo que estaba en la casa de mi abuela. No sé cuántos vivíamos ahí porque nosotros no teníamos casa», recordó el seleccionador. «Era un televisor muy chiquitito. (Fue) emocionante. No sabía que mañana se cumplen años de ese golazo, así que disfrutémoslo».

«Lo veremos por todos lados mañana, así que lloraremos un poquito también», agregó el timonel de los vigentes campeones del mundo.
Argentina no jugará el lunes en el estadio Azteca, donde se inauguró este Mundial, pero Dallas es también una sede muy simbólica ya que vivió el impactante final de la trayectoria de Maradona en la selección.
Antes de disputar un partido del Mundial de 1994, en esa ciudad texana le notificaron de su positivo en la prueba antidopaje del juego anterior, jugado ante Nigeria en el área de Boston.
«Me cortaron las piernas», dijo a la prensa Maradona, en otra de sus frases legendarias, después de ser expulsado del Mundial por la FIFA.
Messi, por un hito más
La presencia de Austria como rival de Argentina el lunes es otro guiño del destino.
En 1980, esta escuadra europea fue la víctima del único triplete de Maradona con la casaca albiceleste.
Su heredero, Lionel Messi, también celebró la semana pasada su primer hat trick en un Mundial en una goleada 3-0 en el debut ante Argelia en Kansas City.
Con ese recital, Messi igualó a Miroslav Klose como el máximo goleador en la historia de los Mundiales, ambos con 16 dianas.
En caso de marcar ante Austria, el Diez se quedará con el trono en solitario y agigantará la mística del 22 de junio para el fútbol argentino.
Fuente: AFP

